Vieja costumbre de las gringas, preparar pies y regalarlos a diestra y siniestrfa, y si tienes unos vecinos con cuatro niños., pues a quien mejor que a ellos?
Otra vieja costumbre gringa, mudarse de casa por quitame esta pajá , y si tienes un vecino que aparenta ser joven y fuerte, quien mejor que el para ayudar?
Deberé hacerme una cadenita con medalla que diga: Enfermo del corazón.
Lehi y Gabriel ayudan a su viejo padre a cargar cosas mientras que Juan aprovecha para quedarse pegado a la pantalla de la pc. Este hijo mio va por mal camino, menos mal que me quedan los otros dos y mi sobrino Nicolás que es toda una futura promesa. No pienso amargarme la vida con muchachos malcriados, uno desde pequeño decide lo que a va ser y punto. A mi nadie me enseñó a ser como soy. Y a Caín tampoco, jeje.
Por suerte despierto temprano y bien, de buen ánimo a pesar de la lluvia torrencial que se desató hoy día, para suerte mia porque el vecino no puede continúar con su mudanza y como ni yo ni el somos fanaticos del Viernes negro , terminaremos mañana la mudanza, previa invitación desinteresada a los misioneros.
Y...todo bien.
jueves, 23 de noviembre de 2017
Comiendo pasteles y cansado
Publicadas por
jg
a la/s
2:39 p.m.
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